Aquello no era amor

Vincent Van Gogh
Vincent Van Gogh
“Paisaje con pareja que pasea”

Ahora ella llevaba un marcapasos y él tenía una ciruelita creciéndole en la próstata. Los mirabas y podías convencerte en dos instantes: eso era lo grande y eso era el amor. La carita de mamá cansada, pero siempre agradecida de poder seguir acompañándolo un día más. Y su mano posada sobre aquel aparatito oculto bajo su pecho, amo de un tic-tac acelerado cuando a él lo llamaban a la sala de tratamientos. Entonces ella abría su libro, trataba vanamente de leer alguna línea y se llenaba mansa de lágrimas. Cuando él salía, se besaban, volvían a cogerse de la mano, partían nuevamente hacia el tumulto de la calle, cogían el autobús y llegaban a casa.

La casa, el hogar siempre limpio. Un lienzo del océano luciendo en el lugar más visible del salón, dos butaquitas en la salita y un televisor para la hora boba de la siesta y el calor de los años. Eso era el amor. 

Pero nosotros no.

Nosotros, no nos amamos. Tú lo definiste muy bien: fuimos viajeros del tiempo. Una fugaz reconexión. Cobardes como los frágiles. Tan locos. Tan animales. Corazones errantes, que dirían. Insensatos, sigo pensando yo.

Hacíamos el amor y aquello era saltar del Himalaya. Colisionar en cada poro de la piel batallas. Alma, corazón, entraña, rendición.

No, aquello no era amor.

Aquello era la vida.

Aquello era el Big-bang, viajero.

Una respuesta para “Aquello no era amor”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s