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Los mapas

Recompongo los mapas que me nombran. Hablan de mí y a tientas me recorro.

Mirad, este territorio. Estos pedacitos de tierra he sido.

Las huellas que atesoraron en mi cuerpo un palmo a palmo.

Un compendio de historias conjugando mi memoria de haberes y riesgos.

Imaginar…

“Nosotros somos del tiempo en que nos dieron los sueños…”

Lo recuerdo en la belleza de sus sueños…

Que ganaran los del pueblo y le devolvieran a Juan, su Juan. Su hermano arrebatado por un furgón de medianoche mientras él estaba lejos, ganándose el jornal, cuando la noche más negra del 36 llamaron a la puerta de su casa preguntando por José Romero y su madre dijo que no estaba y entonces se llevaron a Juan.

Lo recuerdo contándome sus batallas cuando yo era una niña. Me narraba la historia de los hombres valientes de su generación. Los hombres y mujeres con nombre y dos apellidos, porque él los recordaba todos. Bendita su memoria y su boca pidiendo a gritos que la libertad no fuera roja como la sangre derramada de los inocentes. Pidiendo que la libertad pudiese un día ser blanca, como la piel de su amada, o azul como el océano que nunca pudo ver de niño.

Nunca os pedí permiso…

A mis hijos… Yo quería ser madre sobre todas las cosas y nunca pensé en pediros permiso, hijos míos. Nunca he sabido, si vosotros querías ser hijos. Si acaso os gustaría, llegar a través de mi cuerpo a este lugar llamado “Tierra”. Nunca me… Continue Reading “Nunca os pedí permiso…”

Ahora sí es Navidad y todo ha sido escrito…

Final de mi bitácora “Días de Diciembre”, porque ahora sí es Navidad y todo ha sido escrito. Hemos sobrevivido: la niña de la cueva y yo.

Lo confieso. Una vez; hubo un “él” que me dejó y dejó que lo dejara, para siempre, en Diciembre y no hubo más Navidad en dos años.

Pero siempre supe que soy libre. Que el ave, por ser ave: emigra a otro horizonte y no compite. Que las cenizas también son necesarias, porque el fuego lo salva o lo sana todo

Día 16, December. “Si vas a abrazarte al mar”

Si vas a abrazarte al mar, debes ser azul. Si deseas fundirte con la lluvia, debes ser como el agua. Si aspiras a ser beso, debes cerrar los ojos y ser primero labio. Si acaso crees en los sueños; si verdaderamente crees en tus sueños: debes luchar por ellos. Si el amor en otra piel, tú, lo sueñas limpio y auténtico y por eso; lo besas como el beso, lo riegas como el agua, lo amas con la libertad del ancho mar, es probable, que azul inmensidad puedas tenerlo.

Día 15, December. “Respirarte y no estar”

Respirarte y no estar o respirarme y volver a volar. Volar de vientos y arrogancias. Volar, de volar en calma. Y no volver a ese “ser y no ser” perpetuo y Shakesperiano que se repite y no cesa cuando regresas tú.

Respirar, descansar de ti en el aire.

Día 14, December. “En esta habitación”

Soñar…

En esta habitación no es Diciembre. No es en este nido. No en este corazón. Sueño, en este insomnio que no es Diciembre. Tengo una habitación con vistas a la luna. Una jaula dentro de un gorrión. Tengo un gorrión dormido sobre el pecho. Sueña que sólo vive de mi calor. ¡Vuela, vuela gorrión, qué fuera no es Diciembre! Debes huir de esta habitación.

Día 11, December. “Dejaré de escribirte”

Dejaré de escribirte y tú: dejarás de ansiar mi verbo. Te caerás del basto insomnio, del mundo al otro lado del océano y sólo serás tu propio territorio para amor de trincheras. Ya nadie te tejerá una espera. Nadie te escribirá una piel para poemas; una historia sin historia, un final de decadencia, una ausencia y una falta de nobleza. Nadie. Ya nadie te escribirá. Yo, dejaré de fragmentarte y relatarte y tú: dejarás de ser mi duelo. Dejarás de andar día tras día en mi recuerdo, multiplicando por dos mi verdadera edad. Dejarás tu andar de cauce en mis memorias. Dejarás de ser mis sombras, dejarás mi persistencia. Pero sobre todo: dejarás de contemplarme resumida en una jaula de palabras.

Día 5, December. “Las cosas buenas y sus ojos”

Día 5, December. “Las cosas buenas y sus ojos”

Hoy es el día 5 de este insólito diciembre y ayer fueron sus ojos.
Hay un principio, un prolegómeno en sus ojos. Y hay veces, en que sus ojos me miran como si se quisieran atreverse a mí, pero después sus gestos nunca le acompañan. Lleva una leyenda abierta tras los ojos. Una sombra, una duda , un equilibrio. Una ternura añil, que parece ser proclamada como en primera persona detrás de toda esa rudeza con que se ofrece y en la que tantas veces me aflijo.
Vive una literatura entera tras sus ojos. Una, que no sé si alguna vez aprenderé a leer o a transcribir. Porque hay en sus ojos una ciclotimia y lo vivo de la herida tras la angustia. El niño por la culpa de la angustia. Pero por encima de todo, existe un sus ojos un todo, un “víveme” , un ángel y un motivo.

Día 3, December “Sin papeles”

3 de diciembre. “Papeles”

Esto no es un diario. No es tampoco una bitácora de a bordo.

Nunca tuve la constancia de escribir una bitácora. De cumplir día tras día con un orden preciso de sucesos.

Pero ahora vuelve a ser diciembre y cuando al fin terminé, yo; te habré sobrevivido después de tres diciembres y eso, sí que vale la pena escribirlo. Aquí en esta casa nueva, que tengo puesta en el aire. Un hogar limpio y nuevo, donde poner en fila las palabras. Un espacio real, porque ya no vive en él ni la muchacha de la piel, ni la mujer del sueño. Sólo esta certeza. Este nuevo paisaje donde mis miedos empiezan a ser mis puedos y mis tristezas “cometas de emergencia” hacia la vida.