sobre mí, escritura

Escritura, relato, poesía

Nací en Barcelona un 7 de junio de 1968. Estudié radiología y más tarde medicina tradicional china y posteriormente otras terapias de medicina holística. En octubre del 2003, empecé a asistir a los talleres literarios de Aula de Escritores en el barrio de Gracia de Barcelona.

Aquella etapa en el Aula fue casi un rito iniciático y una revolución para mi mundo interno. Recuerdo el día en que mi profe, un escritor y filólogo en lengua española llamado Lluc, me dijo que mi lenguaje era demasiado “universal”. No sé si podéis imaginaros lo gracioso que resulta, cuando de repente descubres que todo aquello que te ha dicho siempre tu gente: tu madre, tus amigos íntimos, tu profe de literatura y lengua de la infancia… Sí, ese ¡Qué bonito escribes, Mayde! _ se te viene abajo de repente, cuando un experto en literatura te dice que tu lenguaje es demasiado universal. En fin, fueron tiempos en los que me lo replanteé todo; lo universal, lo obsceno, lo ordinario y la ilusión que tenía por escribir una primera novela en la que mis personajes serían mis mejores amigas y yo, viviendo nuestras vidas recién estrenadas de madres treintañeras divorciadas.

Hoy recuerdo esa etapa de mi vida con gran cariño. Seguí jugando por largo tiempo al digno oficio de escribir. Seguí acudiendo al Aula de Escritores para aprender a dejar de escribir bonito y empezar a hacerlo mejor. Pero pasaron unos años y llegó el mundo Blogger a mi vida. Y entonces volví a cuestionarme, porqué tenía que obcecarme en escribir una novela si acababa de descubrir una plataforma de expresión que sentía perfecta para mí. Un lugar donde expresar y compartir con un nuevo grupo de gente bloguera que derrochaban entre prosa y poesía su tan “lenguaje universal” como el mío. Y ahí decidí quedé, instalada un largo tiempo en mi Alter ego Mujer de Aire, mi primer blog y mi primera casita en el aire.

Aquel espacio me hizo libre, me quitó las etiquetas de la universalidad y me trajo nuevos amigos blogueros y alguna invitación para participare en emisoras de radio locales y escribir en revistas digitales. Lo disfruté todo ello muchísimo. Más tarde llegó la poesía oral y el intrépido mundo del Poetry Slam. Años intensos y bonitos, que también recuerdo con cariño. Finalmente, empecé a escribir en este espacio. Le dije adiós a la Mujer de Aire porque ya no necesitaba ese alter ego. El mundo del Slam y la expresión oral, me habían ayudado a desprenderme de las etiquetas y las máscaras. Así que le dije: ¡Gracias, adiós, hasta siempre! ¡Goodbye, Mujer de Aire! Y aquí estoy ahora, en esta bitácora de abordo que lleva mi propio nombre.

Como buena hija de Mercurio, mi geminiana y yo, es decir: mi dualidad y yo, hemos ido inyectando palabras en múltiples espacios aéreos como los blogs, el Facebook, las revistas digitales y el Poetry Slam.

La escritura siempre ha sido mi forma predilecta de comunicar, de plantarle cara a la vida, a las nostalgias de la infancia, al amor, el desamor, en fin, la Vida. También ha sido una manera de abordar mi insumisión ante el sistema y mi inconformismo o rebeldía en estos tiempos y estos días. Y ya tras estos años de compartir palabras, tal vez cada vez más desde la no universalidad, sigo sintiendo que escribo simplemente por pura supervivencia. No podéis ni imaginaros la cantidad de dinero que debo haber ahorrado a estas alturas en psicólogos y conste, que los respeto muchísimo.

Ya solo me queda deciros que sois muy bienvenidos a este espacio, en el que comparto ahora gran parte de mis escritos.

Soy un verbo aprendiz en erupción…



A %d blogueros les gusta esto: