Escribir del amor, bajo el signo de leo_1

Escribir el amor. Elevar el amor. Bendecir nuestro amor. Re-inaugurarlo. Volver a ser la piel de sus raíces. Su lentitud y enigma. Sus hijos y aprendices. Su templo y equilibrio. Tú y yo; espíritus del aire, del agua, del sol. Hijos, del Dios amor que está vivo en nosotros. Somos lengua en lenguaje de amor. Somos: amor en danza, amor único idioma. El león está reinando en los cielos y tú; eres león en tu pecho rugiéndome de amor.
¿Sabes? Hago ayuno de todo, cuando Soy en tu amor. Hago ayuno de mundo si estás lejos de mí, aquí, en las ciudades jungla. Me nutro solamente de amor y de tu voz. Y soy también león, en mi pecho está vivo el anhelo. Sueño, que estás desnudo frente a mí y te escribo el amor siendo el vientre del fuego. Y soy, la voz que prende el corazón como un faro encendido rendido en el ocaso, frente al mar. Amor sagrado.
Mar lejano, mar adentro, océano mar que solamente ama…
El mensaje del mar es amor, la luz del faro es amor. La palabra: el amor, el camino: el amor. El destino: el amor en la danza del fuego que tú y yo
ahora Somos

Tomar el riesgo de Ser libre

«No eres libre cuando haces lo que quieres,

eres libre cuando expresas lo que eres»

DARÍO LOSTADO

Me tomo el riesgo de ser libre. No lo olvides.

¡Libre, como las flores! ¡Qué expresan lo que llevan, reafirman lo que son!

Libre, en dibujar lo que sueño. En vivir desde este pecho y Ser la que Soy Yo.

Libre, en decir que mi casa es un Templo con Alas.

Libre, al saber que mi aliento es mi verbo hecho Voz.

Que la vida es la Estancia y el Amor es la Causa.

Que la flor es el Alma, que se abre bajo el Sol.

Me tomo el riesgo de ser libre, ¡sí! en estos tiempos que corren…

Viviendo el sueño de ser danza, en cada paso que doy.

Mi danza, fundida en mi canción y en mi palabra.

Mi voz, ardiente en esta Flor y en el Amor.

Un tiempo de pasión, un poema de sharon olds

Una de los mejores hallazgos literarios de esta cuarentena, ha sido descubrir a la poeta Sharon Olds (San Francisco, 1942; Premio Pulitzer de Poesía en 2013)

Un tiempo de pasión

Después entramos en un tiempo de pasión tan extrema que era casi calma, el cuerpo duplicaba lo que quería soportar. La angustia y el placer jugaban una con otro. Nos salíamos de lo que yo había pensado era el camino, y volvíamos fácilmente.

Y todo se hacía bajo una luz tranquila, como si nuestros sueños infantiles se hubieran despertado, el antiguo equilibrio de poderes desnudo en el cuarto, el chasquido ocasional de una palmada cargada de lujuria dulce y extrema. Cuando me oía a mí misma pidiendo cosas, mi susurro grave era como el siseo de alguna otra criatura. El sexo había sido como música, alto y brillante como la luna, azúcar como la leche que había saltado en un pequeño arco desde el pecho. Había parecido que estábamos desatados como el fuego puede desatarse de la tierra, o el aire del agua, que éramos flores que las estaciones abrían y cerraban, habíamos sido interpretados. Ahora éramos dos personas, jugando la una con la otra, como si no hubiera habido nada sagrado. Ahora, entraban la voluntad, el abandono del cielo, y extremos de emoción que yo no había sabido que existieran fuera de las habitaciones donde las personas se lastiman unas a otras.

Nos amábamos. Nuestro nido había estado vacío por unos años ya. Encerrados juntos, o un dedo de uno tocando un pezón del otro, volábamos de cabeza hacia la tierra y salíamos de ella, como ensayando.

Nunca se me cruzó la idea de que él ya no me amara, de que hubiéramos dejado el reino del amor. 

kiss painting by Nelina Trubach-Moshnikova

https://www.spreaker.com/user/7729406/un-tiempo-de-pasion

Camino despacio…

Camino despacio,

porque viajo muy lejos…
Y libre, vuelo en la danza,
en el rezo, en el fuego, en el viento.
Mi espíritu ama el reflejo de la vida
la luz pura del Sol,
el Cielo sobre la Tierra
y el cielo, aquí en la Tierra.
Gozando cada momento
en la senda del corazón.

Camino lento,

porque viajo despacio
desde este cuerpo-templo
que siento mi verdadero hogar
y una casita alada para mi vieja alma.

Camino despacio,

porque no existe el tiempo
sino la Luz
y la luz me guía a Ser en cada paso,
a rendirme serena sobre la madre Tierra
para nacer flor
de una nueva semilla:
hija del sol, de la luna, del viento, del amor.
Hija del sueño y la vida
hija de la infinita espiral de la eterna Rosa
que abre,
mientras camino,
mi Senda del Corazón 

🌹❤️🕉☪️🙏

Shaman Laika, Om Tryambakam

La senda del corazón

Solsticio de verano, 21-6-2020

«La senda del corazón»

Que la energía y la fuerza de este nuevo ciclo

nos sostenga y enseñe

a estar siempre presentes, 

aquí, entre el cielo y la tierra.

Que cada rayo de Sol nos sane,

nos renueve, nos limpie y nos haga ser amor.

Que la gran Madre Divina tome presencia 

en nuestra sangre-agua-y-tierra

y en nuestros corazones-fuego-de-amor.

Y así, que nuestro corazón 

sea por siempre el oficio

y el oficio sea el camino

que dicte desde el pecho

nuestra verdadera voz.

Que podamos desprendernos de todo

lo que ya NO nos pertenece

y de todo, a lo que ya NO pertenecemos.

Que podamos levantarnos y alzar un canto y un rezo

por nuestro espíritu libre, por nuestro cuerpo hogar y templo,

por nuestra mente aliada

por nuestro corazón:

guerrero de paz y amor.

Que la palabra sea honesta

y el amor sea la danza

y la Madre Divina nos acoja por siempre

en su templo-útero

Y Sea uno el Padre Sol

con nuestro espíritu-luz.

Con cada hombre y mujer sobre la tierra

viajando siempre en presencia

la senda del corazón.

SUEÑO

Porque él aún no sabe:

que yo siempre lo amo,

que yo siempre lo anhelo,

 como se escribe un sueño

para hacerlo real…

Si pudiese abrir al mundo:

mi cofre del silencio

mi corazón secreto

el amor que yo amo

al hombre de mi sueño

(el que ya me ha soñado…)

Si alguna vez pudiese

asirme a sus raíces y aun así

seguir siendo la “etérea”

La rama, la madera, el pétalo, la nube

La tierra y la matriz, del bucle de mi sueño

Mi incuerda memoria de las horas

y mi sabia e indómita, niñez adulta

La piel de mi otra piel

en la primera impronta

latido de mi esencia

Si fuese yo la lluvia

cayéndome sin pausa

precisa y milenaria

como un abecedario

sobre su manto de hombre

sobre el Sol de su nombre…


Si fuese de Venus y la Luna

mi historia y mi leyenda

mi alma, mi ternura

la fe que me tutela

y aun así…

Pudiese él asirme

creerme y abrazarme

nacer de mí tan libre

como un ave…

Un día, de mi pecho

 como una flor del viento

 como un niño de amor

Ahora solo escribo

mientras vivo este sueño

Pero he aquí mi misión…

Un día,

he de dejar la palabra

y descalza en esta tierra

sin remora, ni viento

sin niebla, ni rubor

sin el fervor remanente

de tener que volarme

del hambre hacia mis vértices
                (o lo que son mis alas)

Voy a enseñarle a amarme sin palabras

A almar el corazón sin más lenguaje

                     precisamente aquí:

                                 entre el Cielo y la Tierra del hombre

Voy a retarle a ser libre

y a ser, por libre, un solo Ser conmigo

fundido en dos mitades

Dos mundos por el mundo              

Dos pechos tan desnudos

Trotamundos Aéreos Despiertos

Que se anhelan en beso y son el Beso

Que se escriben en sueño y son su voz

Un día, una estación…

Voy a inundarle de Amor

hasta las cumbres

de mi mujer de aire

de su hombre del Sol

Gracias infinitas a Pau Donés, que ya está en las estrellas,
por tantos regalazos como nos ha dejado
con sus canciones y su hermosa humanidad
, aquí en la Tierra.


Mariposa

Tú me enseñaste a llevarte dentro,

como un verso encendido,

como un hombre del viento

A mí que siempre fui,

mujer de aire

Mariposa

Vivir en un cielo detrás del ocaso

Tener un pincel mago y dibujarlo

Dejar el gris en el ayer… ¡Borrarlo!

Volar de nuevo hacia mi sueño raso
Andar sobre las nubes para besar la aurora

Pedirle a un nuevo Dios y de puntillas

Que traiga hasta el volcán de mis orillas

el sueño que de noche mi voz implora

Ser solo un alma alada

de aire, fuego y agua

ansiar las olas

Sentir las bravas olas del océano

y hundir en él los miedos

para atreverse con todo…

Amar siempre la magia

Vivir en su cadencia

¡Romperle el rostro vil a la indecencia!

Ser mariposa azul y abrir las alas

Latir, tu verdadera esencia

Sentirse una flor blanca entre amapolas

Para aprender a volar, se necesita…

Para aprender a volar, se necesitan raíces antes que alas…

 Un día, aquel que estaba a punto de marcharse vino y me dijo:

“Quiero ser libre y volar…

Y sé, que para poder a hacerlo… Se necesita un ángel o una mujer de aire.

Pero hay que darles algo a cambio y yo, aún no tengo nada que ofrecer”


Entonces me dio un beso y se marchó. Tan solo se giró, cuando empecé a gritarle:

Para aprender a volar, primero necesitas: ¡Tener raíces!

Saber de dónde vienes y a dónde quieres llegar.

Y amar tu libertad. Ansiar tu libertad. Buscar tu libertad…

Para poder construirla al detalle, como un mago en el aire.

Soñarla grande y rauda. Latirla, lucharla…

y ¡Vivirla! 

¡Gozar tu libertad para salvarla!

Para aprender a volar, necesitas también de tu palabra.

Hacer del corazón el verbo y el oficio.

Y tener un sueño a cuerpo abierto, que resista contigo el minutero…

Un sueño que te dibuje a ti mismo, que te derrame el anhelo entre la piel y la sangre.

Para aprender a volar debes ansiar:

Ser y no ser de nada, ni de nadie…

¡ Ser, simplemente y vivir!

¡ Ser y apalabrarte!

Gritar muy fuerte contra el viento: ¡Soy del aire…! 

Y ser aire y volar sin detenerte, sin tener patria propia,

sin dormirte en la aurora, sin cohibir tu horizonte.

Sentir tus alas contra el viento del Norte, sanando todo cuanto Eres…

Tu esencia, tu linaje, hallar la fuerza y el don de tus raíces…

Amarte y bendecirte.

Y después, si es un día quieres…

Regresas a mi casa, sin techo ni paredes. 

Y dejas que tu amor sea libre y del sueño que se vive,

que sea un gran guerrero y nos pelee, ya sin egos, ni temores.

Que atrinchere su verbo en nuestras noches del hambre.

Que conozca el insomnio por su nombre y resuma en el tiempo sus razones… 


Que te haga vivirte y vivirme

aprendiendo a vibrar lo que somos

Que se asome a tu brillo y se nombre leyenda

en tus ojos de infancia o en mi risa del agua

Que me obligue y te obligue a doblarnos ante él

¡Qué no pueda culparnos de errores cometidos!

Que libere los cinco sentidos y logre Re-Inventar-Nos

Bajar a los infiernos si hace falta…

Volcarse hacia el abismo para domar

las bestias y las sombras

Desvestir una a una la herida,

sentirse en la marea de la vida,

amando, verde corazón de jungla viva

Ser el chamán y la selva

Y amar en esta Tierra, para volar desnudos…

¡Amar, para Volar!


Puesta de sol en Jaislmair, en Rajasthan


Le pedí demasiado… Me dijo un «¡Hasta siempre!» Giró su rostro y se marchó.

Lo fui perdiendo en la distancia…

Y entonces me quedé, viviendo alada en mi sueño… 

No sé, ni cuanto tiempo transcurrió.

Tal vez pasaron décadas, tal vez vidas enteras…

Pero un día, por fin… volví a saber de él.

Se había hecho un gran guerrero. ¡Abrió su corazón-desnudo, al Sol!

Bebió de sus nostalgias. ¡Se izó a la mar!

Le dio la sal de sus lágrimas, la fe de sus palabras.

¡Volooooó!

Dejó una línea de azul insostenible, quebrando el horizonte.       

Quiso insolarse a cielo abierto; soñarse en el delirio, 

saber que estaba vivo, latiendo con su sueño corriendo por la sangre.

Iba desnudo como un Ícaro, volando bajo un Sol de medianoche.

¡Se derritió!

Y, al fin se construyó… Como un Ave de Luz que había aprendido a amarse…

Pudo encontrarse y encontrarme: 

en otro nuevo mundo, en otro inmenso océano…

¡Entre Venus y el Sueño del Aire!

Pudo volver y redimirnos.

Decirme a grito limpio y con la mano abierta sobre el pecho:  

¡Qué ya era el nuevo sueño para el hombre! 

Entonces, yo… ¡Temblé!

¡Me hice tan pequeña entre sus brazos, que mi amor fue un gigante!

Mi corazón tuvo vértigo, por un momento eterno…

¡Volvió a temer el dolor!

Pero ya no había razón para el temor. Ya no.

Porque él, había aprendido a hacer su corazón de vivo fuego…

¡Como un hombre del viento, como un hijo de Orión!


Se amó. Me amó. Nos redimimos. Pudo creer en él mismo y en mí… 

Pudo sentir que era Aire, era Fuego, era Agua, era Tierra, era Libre, era Dios…

Como yo misma lo fui.

मै तुम्हे हमेशा प्यार करूंगा

Pudo sonreírme y sentir. Mirarme y desnudarse para mostrar sus alas. 

Jugar a ser mi espejo eternamente, ahora que tenía la cosa más hermosa que ofrecerme :  

el don para sumar las propias Libertades

la fe para poder:

recomenzar el Aire



Imagen de Santa Batuhtina-Banga, en Pintarest 

Me estoy acostumbrando a ver nacer el sol

Amanecer desde el terrado de mi edificio, en el Guinardó.

Me estoy acostumbrando a ver nacer el Sol.

A contemplarlo en esa hora mágica en la que sé:

que su amor es alto y suave

y sus rayos ultravioletas no dañarán mi visión.

Imagen de Jaguar de Noelia Acuña, en Pintarest

Soy un Jaguar frente al Sol,

una guerrera alada buscando la libertad.

Soy un Delfín bajo el Sol,

vengo de las Pléyades y el Sol conecta mi luz a la de mis estrellas madres.

Soy una Paloma que vuela bajo el Sol,

un Ave-Mar de paz, buscando la hermandad de otras bondades.

Soy un alma tan vieja cuando me miro en el Sol,

que sé que mi corazón, en él se funde y se eleva

llevándome a la edad de otras edades.

Y ahí ya solo Soy…

¡Naturaleza viva!

Y soy

La madre Andina, la diosa India,

la sacerdotisa Hebrea.

El aire, el agua, la madera, la tierra

El fuego y la Chamana, Soy.

Soy un sueño viviendo

entre el Cielo y la Tierra.

Y en cada amanecer,

yo solo espero Ser bajo el Sol…

El mar y sus mareas.

La luz de mis ancestros

corriendo por mis venas.

Errante, un poema

¿Mi corazón desprendido

volviendo a unirse a la rama?

Por mis sueños sigo errante.

Mañana, el rocío

borrará todo lo escrito.

Después, solo silencio y lluvia.

Cuecen los ojos,

las horas caen como lágrimas…

Amor de jungla.

Imagen de Antje Hoffman, “I like it” en Pintarest

Días, que vives

en soledad de lluvia

y bosques…

Noches en que no ríes, ni lloras, ni engendras.
Solo resistes heroica, una vez más…
El paso del tiempo entre los árboles.

Mi corazón es de fuego
y no de jungla, ni de selva.

Y mi camino, ahora está:

entre el Aire y la Tierra.
No en una playa desierta,
ni en la niñez que te ahonda.

Imagen de Silvina Bergé, Mágico en Pintarest

Cuando una mujer de aire se va…

Tu soledad,

vive en el Alba.

Imagen de la red