Categoría: Sagrado femenino

La senda del corazón

Solsticio de verano, 21-6-2020 «La senda del corazón» Que la energía y la fuerza de este nuevo ciclo nos sostenga y enseñe a estar siempre presentes,  aquí, entre el cielo y la tierra. Que cada rayo de Sol nos sane, nos renueve, nos limpie…

SUEÑO

Porque él aún no sabe: que yo siempre lo amo, que yo siempre lo anhelo,  como se escribe un sueño para hacerlo real… Si pudiese abrir frente al mundo mi cofre del silencio mi corazón secreto el amor que yo amo al hombre de…

Mariposa

Tú me enseñaste a llevarte dentro, como un verso encendido, como un hombre del viento… A mí que siempre fui, mujer de aire Mariposa… Vivir en un cielo detrás del ocaso Tener un pincel mago y dibujarlo Dejar el gris en el ayer… ¡Borrarlo!…

Para aprender a volar, se necesita…

Para aprender a volar, se necesitan raíces antes que alas…  Un día, aquel que estaba a punto de marcharse vino y me dijo: “Quiero ser libre y volar… Y sé, que para poder a hacerlo… Se necesita un ángel o una mujer de aire. Pero hay que darles algo…

Me estoy acostumbrando a ver nacer el sol

Amanecer desde el terrado de mi edificio, en el Guinardó. Me estoy acostumbrando a ver nacer el Sol. A contemplarlo en esa hora mágica en la que sé: que su amor es alto y suave y sus rayos ultravioletas no dañarán mi visión. Imagen…

¡Quédate en casa”_ Día 39_diada de San Jordi… y Todo lo que añoro

Sueño que estoy de nuevo sentada frente al mar. Que nada como recordar su azul intenso, me está devolviendo hoy la calma. Que podría pasarme el día entero allí, porque en los momentos en los que no he sabido bien qué hacer, siempre he caminado por una playa y me sentado frente al mar, para que él me diese una respuesta.
Del mar regresan a mí los dones, los tesoros, también las añoranzas. Las viejas fórmulas que hilaba siempre en mi infancia para ser feliz y vivir confiada jugando, simplemente al juego de la vida.
¿Cómo era jugar con la arena gruesa del mar de Cadaqués o con las pequeñas piedras cayendo entre mis dedos, como si fuesen sueños fértiles a punto de florecer?
Tengo tantas preguntas por resolver, que vuelvo a ser la niña y vuelvo a ser el mar en este sueño…

¡Quédate en casa! _Día 22_ Un poema sanador para mujeres arcoíris

Tú, buscadora: lo sentías…
Ahora ya no eras la gata de la lluvia maullando en piel ajena soledades
¡Ya no eras!
Ahora dilataba tus pupilas el alma de la luna danzándole a tus ciclos:
el amor hacia ti misma y la ternura.
Y yo, mujer hermana, tan solo te contaba mi vivencia.
Mi pequeña palabra o verdad…