quédate en casa y… ¡sé Casita de madera y de cristal!

PARTE 1

“No es saludable estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma”

Jiddu Krishnamurti

Imagen del Tor, tomada el 12-9-19 en mi viaje a Glatonbury, Inglaterra

Me gustaría empezar este post como aquella película que tanto me gustaba en mi juventud… Memorias de África

“Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong”, nos narraba la voz de Meryl Streep.

Recuerdo la primera de las infinitas veces que habré llegado a ver esa película, que protagonizaban Meryl Streep y Robert Redford. Cuando la descubrí, ya había ganado 7 premios Oscar, incluido el de Mejor Película, Mejor Director y Mejor adaptación cinematográfica. Pero por entonces aún no había leído la novela de la escritora danesa Isak Dinensen (1937), de la cual se hizo la adaptación que todos conocemos para el cine en formato de historia de amor.

Recuerdo que cuando la vi supe que iba a ser feminista, al menos por un largo tiempo de mi vida lo sería. Sin embargo cuando leí la novela, intuí que un día sería simplemente una escritora y que escribiría mi vida y mis viajes en ella. Creo que en estos días de encierro voy a volver a ver la peli, para poder transportarme de nuevo a las sensaciones que me regaló cada una de las veces que la vi. Sensaciones casi gemelas a las que sentí cuando llegué a Glastonbury y me planté con mi maleta, frente a la casita de madera en la que iba a pasar seis días yo solita.

Porque, sabéis… Yo tuve una casita de cristal y de madera al pie de la colina del Tor.

En la imagen podéis ver lo chiquita y hermosa que era. Desde el jardín que la rodeaba, podía sentarme a desayunar mientras contemplaba el Tor. Cada día, veía como empezaba y acababa el día, sentada frente a la colina de la que la torre del Tor se alzaba majestuosa.

Dicen que en Glastonbury, está el chakra corazón de la Tierra. Debe ser por eso que mi paz en aquel lugar fue tan intensa y profunda. Recuerdo cuando me tumbaba en el jardín a recibir simplemente la luz del Sol. Era delicioso dormirse allí, bajo el calor del mediodía, y tener sueños reveladores y maravillosos que después recordaba muy bien al despertar.

Fueron unos días sin expectativas. Yo quería visitar Glastonbury, pero sin ninguna prisa. Eran mis días de vacaciones y era el regalo del corazón de la Tierra a mi propio corazón.

Estoy aprendiendo en estos días de encierro, que es bien cierto eso que dicen de que nada sucede por casualidad. Hoy abrí mi bolsita de Yogui Tea, mientras pensaba qué frase reveladora me iba a regalar el día. Ahora mismo os la muestro, para que veáis lo mágica y hermosa que puede ser la vida…

“Love is ectasy”

El amor es éxtasis.

Eso decía hoy mi bolsita de Yogui Tea. Y ese ha sido el mensaje para mi día. A pesar del confinamiento y de empezar a sentir que ya no necesito escuchar más noticias. Porque no me está haciendo bien ver y percibir lo que transmiten y percibir que hay muchas personas que están viviendo con bastante miedo este estado obligado estado de alerta y confinamiento, que el gobierno ha dictado y los medios de comunicación del gobierno están mostrando a cada momento en nuestras pantallas.

Así que he pasado un sencillo día de tele apagada.

He estado washapeando, animando a mis sobrinas y a otros niños a que sigan dibujando Arcoíris y Pensamientos y a que me los envíen para poder compartirlos desde aquí con vosotros y con el mundo.

Para que todos sepan que los niños llevan dentro el Arcoíris y que el amor que nosotros les entreguemos estos días, va a ser el más puro éxtasis que estaremos dando y recibiendo en nuestro encierro.

Poco más he hecho que pasar el día con mi hijo Jordi, hablando de nuestros proyectos. Bueno en realidad no tan poco, porque después de desayunar, nos hemos puesto a hacer una clase de yoga online que está ofreciendo estos días una bella persona que conozco. Después hemos cocinado y hemos subido a la terraza del edificio para tender la ropa al sol.

Desde allí, he hablado un ratito con mi Amor que está en la India y le he grabado imágenes para que vea el estado pacífico de mi barrio y que así, se quede bien tranquilo de que estamos muy bien en casa. Yo no estoy tan intranquila con respecto a él porque sé que en la India viven la espiritualidad de tal manera, que no se permiten a sí mismos entrar en un bucle de pensamientos negativos que les lleve a caer en el vértigo del miedo y de la angustia.

Después me he tumbado en una esterilla y me he quedado dormida bajo el Sol, como en el jardín de mi casita de madera de Glastonbury. Y he vuelto a soñar cosas hermosas y a recordalas al despertarme.

Creo que debemos haber comido sobre las 5 de la tarde porque ahora, Jordi y yo, estamos viviendo unos días sin tiempo y sin horario. Simplemente hacemos lo que nos apetece hacer en casa y cuando sentimos hambre, nos alimentamos lo más sano y vegetal que podemos. Nos está resultando a los dos bastante sencillo vivir sin prisas. Volver a cada rato a nuestro tiempo de madre-hijo-casa-fábula. Juntos, hemos decidido que no queremos más Telenoticias y cabreo y sobresalto. Que preferimos la paz, fuera de la tormenta y el bombardeo de imágenes y mensajes que llegan del exterior. Hemos decidido, que seremos trinchera de hogar en la esperanza. Días de sol y terraza, de cocina sencilla y alguna que otra peli de las que sí molan porque llevan mensajes hermosos que te animan.

Quedan aún muchos días por delante, pero tengo la certeza de que van a ser igual a aún mejores que este. Sobretodo, si los dos seguimos en esta buena onda de amor, respeto, transparencia y armonía. Y así, que los que vengan después de este sigan siendo simplemente eso:

días sencillos para el corazón

y para poder Ser casita de madera y de cristal bajo el Sol

Barcelona en días de encierro, desde la terraza de mi edificio
Fragmento de la película Memorias de África

Mañana continuaré con la historia de mi viaje a Glastonbury, para no hacer tan largo este post.

Y recordar, niños del mundo:

¡Qué espero impaciente vuestros dibujos y pensamientos!!!!

¡QUÉDATE EN CASA! DÍA 1_ CUIDA DE TUS MAYORES Y EMPIEZA A BUSCAR COLIBRÍ, LA FLOR DE TU CORAZÓN

Imagen tomada el 2-2-2020, en Montserrat
Montaña Sagrada

EL LENGUAJE DE LAS MONTAÑAS NO ES ALGO MISTERIOSO Y SECRETO, SINO QUE ES UN LENGUAJE COMPLETAMENTE VIVO QUE NOS HABLA…

Siempre me han gustado las montañas. Desde niña sentí su poderosa fuerza, su Vida_Viva y su profunda naturaleza amorosa y elevada.

Hoy día 1, tras la declaración del Estado de Alerta en todo el territorio Español, desde aquí mi ciudad del mar Barcelona, vengo a hablaros de la fuerza Inconmesurable de las montañas. Las montañas esos Seres Divinos que como dice la hermosa canción “Mariposas” de Silvio Rodríguez (él habla de las mariposas, no de las montañas, pero la metáfora me gusta también mucho para las montañas), habitan por debajo del Cielo y por encima del Mundo

Retomando la canción de Silvio…

Tu tiempo es: ahora una mariposa, navecita blanca, delgada nerviosa.

Siglos atrás inundaron un segundo: debajo del cielo, encima del mundo”

Canción Mariposas de Silvio Rodríguez

Puedes escucharla aquí: “Mariposas con el regalazo previo de un recitado de Mario Benedetti

Y justo este es el mensaje que deseo transmitiros… ¿Qué tan importantes nos creíamos, verdad? Bueno al menos, algunos…

Llega ahora a nuestras vidas esta Corona-infección planetaria, que ya han etiquetado como Pandemia, para que nuestro suelo tiemble y nuestros cimientos y esquemas se rompan. Al menos eso es lo que estoy sintiendo yo.

Fijaros en la palabra “Corona” (y no lo he deducido yo sino que lo ha hecho mi buen amigo-hermano Kratu, gran hombre medicina y constructor de tambores), “Cor” en catalán significa corazón y “Ona” significa ola. ¡Qué potente mensaje! ¿Verdad?

Bien, pues ha llegado el momento de que esta gran Ola haga que tiemblen nuestros cimientos y se empoderen nuestros corazones. Tiempo de que apaguemos la tele y encendamos la VIDA. Porque la vida nos está haciendo una potente llamada al Despertar ya de una p. vez, con perdón…

Tiempo para quedarse en casa no por MIEDO, sino por PRECAUCIÓN. Porque si no tenemos esa precaución, no podemos cuidar el momento, que es justo el AHORA y que son nuestros MAYORES.

Ellos son la prioridad número 1 en estos días. Cuidarlos, escucharlos, respetarlos, atender sus necesidades. Porque todos los que estamos trabajando en el mundo sanitario, estamos viendo muy bien que, en estos momentos, ellos están siendo los más vulnerables. No, nosotros. No tu hijo, no tu pareja, no tu mascota. Solo tus Mayores y las personas afectadas por enfermedades múltiples.

Y como bien dicen los Q’eros, habitantes de la Nación Q’ero, una de las civilizaciones con una cosmovisión del mundo y de la vida más elevada, nuestros Mayores son nuestros Tesoros y eso es algo que estamos olvidando últimamente tanto en Occidente como en Oriente.

Imagen obtenida del website de Jimmy Nelson

Qué casualidad que a finales de Junio se publicaran las palabras de Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo y ex directora gerente del FMI (Fondo Monetario Internacional) estuviese hablando de que la ancianidad se está prolongando demasiado y que tendría que hacerse “algo” al respecto, porque estaba empezando a representar un alto “coste” para el sistema. Conste que no estoy citando literalmente las palabras de esta señora, porque considero que esta señora, por cierto de 64 años, no merece que sus palabras sean citadas (podéis verificarlo por ej. AQUÍ)

Simplemente traigo al recuerdo el mensaje que transmitió al mundo para invitaros ahora a la reflexión…

Qué casualidad, ¿verdad? Europa preocupada por el tiempo tan prolongado que están viviendo nuestros ancianos y de repente ¡Zasca! llega el CoronaVirus con toda su mala leche hacia ellos…

Querida gente, ya tengo la edad o vivencias suficientes para no creer en las casualidades. Así que pongo en negrita y en mayúsculas las palabras “VAMOS A CUIDAR DE NUESTROS MAYORES” por que está claro que aquí, la cosa va con ellos.

Vuelvo a repetirme, como las natillas…

Esto no va contigo y conmigo, no con nuestros hijos, no con los que más o menos estamos sanos. Porque si el virus llega a nosotros, no va a ocasionarnos muchas más molestias que una gripe. Créeme. Pero Sí que corren peligro nuestros Mayores, nuestros Tesoros, nuestros Sabios.

Así que cuídate por ti y por ellos y cuida de ellos como Nunca. Vamos a ayudarles a que no sientan el miedo (no olvidemos que el miedo baja el sistema inmunitario y que por eso lo usan…) que los medios les están provocando y así que puedan sentirse profundamente abrigados y protegidos por nosotros.

Regresando a mis queridos Q’eros de las montañas del Perú, ellos en su cosmovisión andina hablan de las montañas como seres sagrados. Las montañas son para ellos los APUS, los espíritus sagrados que habitan sus propios ancestros o antepasados. Cada Apu en Perú, recibe un nombre que lo honra, de la misma manera que ellos honran cada instante de sus vidas…

Así que yo simplemente sugiero; que son muy buenos días para subir a las montañas, para elevar en ellas un rezo, para escuchar sus mensajes y su sabiduría y para empezar a darnos cuenta de lo poderosos que somos cuando nuestro Corazón-Colibrí vibra y canta ahí arriba en lo alto, en un lenguaje de Amor y Rezo.

¡Sí, ahí arriba en lo alto…!

“Tan por debajo del Cielo y por encima del Mundo”

Estoy emocionada estos días, viendo cómo mis amigos positivos no dejan de compartir cosas hermosas en las redes sociales.

Mi profe de inglés, nos propone seguir con las clases de inglés online a través de Zoom. Amigas profes de yoga, van a impartir sus clases también online. Mi escuela de QiGong lo mismo…

Fijaros cómo esta crisis nos esta volviendo cada vez más creativos, cómo la necesidad de Amor y Equilibrio está despertando nuestros mejores Dones. Es algo maravilloso y por lo que debemos estar profundamente agradecidos…

Hace un par de días, hice una llamada en Facebook para subir hoy Domingo, a la montaña. Pero bueno, soy consciente de que las cosas van cambiando día a día. Y de que quizás no sea el mejor momento para subir tod@s juntos. Pero sí que podemos ir individualmente o en familia a la montaña o cerro, más cercano que tengamos (yo tengo muy cerquita el parqué del Guinardó que tiene un pequeño cerro, desde el que se ve preciosa la ciudad)

¡Seamos creativos, gente!

Y una vez recibido el mensaje de alerta del gobierno, Des-conéctate del miedo y Conéctate con la creatividad y con el inmenso poder que tiene el corazón humano cuando está vibrando en el Amor.

Y si acaso no puedes acercarte a ninguna montaña, canta y deja que la montaña venga a ti…

¡Y sé tú la Montaña!

¡Y sé tú el Ruiseñor!

¡Y sé tú el Colibrí!

Imagen obtenida en la red (desconozco el autor)
Vídeo tomado en Montserrat el día de la Candelaria
(Sí, la que canta soy yo…y canto una hermosa canción que nos enseñó el gran músico y chamán Raffa Martínez)

…Ya no se trata de guerra de sexos o géneros, sino de “los buenos contra los malos”

Este hermoso vídeo ha sido tomado del muro de Facebook
de Kata Yakuyane Aho

Luna llena en Virgo

Esta luna llena en Virgo, nos está invitando a meditar.

Y también a pensar un poquito más profundo. Pero no desde esa mente, del día a día que gobierna la mayor parte de nuestros momentos. Esa a la que podemos llamar: “la chunga” o la “la loquita de la casa”, porque loquitos nos vuelve. No, esa no.

Os hablo de otra mente mucho más sabia y profunda: la mente neutral. La que observa a vista de pájaro, a tu propio Ser y Estar mientras estás meditando…

Y esa mente, es la que hoy me ha transmitido: “El mundo ha de ser un lugar integrativo“. Quiero decir, la Tierra, este lugar hermoso que estamos todos co-habitando ha de ser un lugar integrativo.

Dicen las culturas ancestrales, que antes de nacer elegimos a nuestra familia; a nuestros padres biológicos, a nuestros hermanos…

También dicen que elegimos, el lugar del planeta  dónde deseamos empezar a crecer en esta vida. El lugar donde vamos a ser educados y donde vamos a educar a nuestros hijos (si es que decidimos tenerlos).

Pues bien, no en todos los lugares del mundo la vida es igual de sencilla. Tampoco hay las mismas riquezas naturales ni el mismo clima. Pero sí me parece, de suma importancia que si es verdad esa posibilidad (para mí totalmente cierta) de que cada ser, en este mundo, ha elegido aquello que necesitaba para su evolución, debemos respetar esa elección.

Porque no es lo mismo Zimbabwe que México, ni Estados unidos que Sudáfrica, ni España que Afganistán, y la lista de comparaciones sabéis que podría ser interminable, incluso en el interior del mismo país…

Sin embargo, ahí estamos: lanzando aullidos contra todo lo que NO, nos está pareciendo correcto según nuestra cultura, nuestros patrones, nuestro prisma y nuestra forma de ver la realidad (…un poco más de la loquita de la casa y del juicio, desde un lugar no sabio)

Y yo hoy siento que ya no se trata de aullar, sino de intentar un nuevo camino hacia la compasión y el respeto.

Y que si acaso cabe, que cabe, una última lucha que sea ahora: la de los “buenos contra los malos”. Y para mí, desde la mente neutral, los “buenos” son los que ya empezaron a despertar o están despiertos y los “malos” los que estando aún completamente dormidos, siguen enredados en los patrones repetitivos y dañinos de la matrix.

Así es como estoy sintiendo, que los “buenos o despiertos” de cada Estado, de cada cultura, de cada Religión y de cada pequeño rincón de este mundo, planeta tierra, Gaia, Pachamamita hermosa,, Madre Tierra, Hija de las Estrellas…

Estamos ya empezando a ser llamados a ayudar de la mejor manera que sepamos,  al despertar de los “malos o dormidos” del mundo.

Un día, en Can Taura, la hermosa finca donde viven mis amigos Kratu y Esther,  estábamos teniendo una preciosa charla de sobremesa, cuando Kratu (un tremendo sabio-chamán- acuariano) nos empezó a hablar a todos de la necesidad de: “empezar a encender bombillitas”  Y me pareció esa, una metáfora mágica y preciosa, sobre la que he reflexionado mucho desde entonces, porque yo también lo siento así.

Estas imágenes de Can Taura
fueron tomadas en un encuentro de Tambores y cantos medicina

Así que queridos míos, hombres y mujeres “despertando” en este mundo: empecemos ya  a “encender bombillitas”

Esta hermosa Luna de Virgo, nos está pidiendo también que nos pongamos al servicio. Desde el corazón, al servicio. Porque ese es el verdadero camino y el que más felices nos va a hacer en esta vida.

Entregar lo que llevamos, lo que somos, lo que sentimos en el corazón. Y ponerlo al servicio de la humanidad, con todo nuestro amor y todos nuestros dones y talentos.

¿Sabes cocinar maravillosamente y disfrutas haciéndolo? Hazlo y compártelo con los que amas, sin ego.

¿Sabes escribir relatos o sientes que lo tuyo es escribir poesía? Hazlo y compártelo (sin ego, si puede ser, jeje)

¿Te gusta cantar o eres músico? Canta y comparte tu música (también sin ego, por favor)

¿No sabes aún lo qué te gusta hacer o se te podría dar mejor hacer?

Entonces, medita, pasea por la naturaleza, o corre (si es lo que más te centra o te libera)

… Y atrévete a escuchar la voz de tu corazón. Déjatelo sentir, y que te cuente qué es lo que más feliz te hace y entonces, sencillamente: hazlo.

Es sólo eso, lo que quería venir a contaros hoy. Porque después de esta potente oleada del 8 de marzo de feminismo (justa y necesaria); esta nueva Luna Llena en Virgo, nos está invitando a meditar para así también poder permitirnos Ver y Sentir; que ya tampoco se trata de lucha de géneros, ni de cambiar el más obsoleto Patriarcado por un nuevo Matriarcado de corriente feminista. ¡Ya no toca eso! ¡Creerme, por favor!

Porque si seguimos así, haciéndolo de esa manera, queridos míos, seguiremos siendo el pez que se muerde perpetuamente la cola.

Y aquí ya no hay cola, ni pez que valga la pena morder.

Se trata solamente, de una última lucha: “la de los “buenos/despiertos”, de cada género, contra los “malos/dormidos” también de cada género.

Y también se trata, como dice mi amigo-hermanito Kratu, de cumplir un mágico sueño altamente realizable: el de ayudar a “encender bombillitas” a nuestro alrededor (sin ego y con mucho respeto y humildad, claro está)

Y que esas nuevas bombillitas, al mismo tiempo, ayuden a prender un poco más la Luz del mundo. ¿Podéis imaginaros?

La Tierra

Gaia

Pachamamita

Hermosa Madre Tierra

Hija de las Estrellas…

¿Llenándose, cada vez más y más, de nuevas bombillitas encendidas?

Imágenes obtenidas en la red
(desconozco autoría)

PD…Gracias infinitas por estar aquí, y pido disculpas a todo aquel que tal vez llegó hasta aquí esperando leer un poco de eso que llamamos poesía…

Ahora voy descubriendo que disfruto mucho más haciendo esto y lo hago.

MM

Todo lo que ahora siembro, florece

Cada vez me parezco más a mi madre y a mi abuela María.

Todo lo que siembro, florece…

Hacía un largo tiempo que no escribía nada en esta bitácora. Este pedacito de casa, que un día me sirvió para empezar a elaborar la sanación de un antiguo duelo, a través de las palabras.

Hoy deseo volver a retomar esta bitácora más que nunca. Hoy que tengo el tiempo suficiente para la reflexión y también para ordenar el pequeño caos que ha ido sucediendo en estos últimos días,  tanto en mi vida como en la de mi familia.

Porque desde el pasado domingo, estamos acompañando el proceso de muerte de mi tía materna Magdalena. Una mujer hermosa que ha llevado una vida bastante difícil y dolorosa. Ella es la única hermana de mamá y lleva mucho tiempo enfermita e ingresada en una residencia de hermanas religiosas. Mi tía tiene 85 años y estos días, su vida en esta tierra, está llegando a su final.

Os cuento que mi mamá también está bastante delicada de salud y que estoy sintiendo que estar acompañando a su hermana en este proceso, le está haciendo muchísimo bien.

Mi madre está rezando para que su hermana no sufra, para que su Dios del buen amor pronto se la lleve a su reino y su alma pueda al fin descansar. Y yo la acompaño en su rezo, además de alzar el mío hacia mis propios dioses, que al fin y al cabo, también confluyen en el que ella me enseñó a amar de niña.

Imaginaros, juntas somos una hermosa tribu de mujeres; mi madre, mi tía, mi abuela María y su madre, mi bisabuela Magdalena_ desde el cielo_ porque ambas, también nos están sosteniendo y guiando en este proceso.

Sí porque juntas somos grandes y hermosas y juntas, desde la poderosa fuerza que tienen nuestros ancestros, estamos acompañando ahora la muerte de mi tía Magdalena.

Todos ellos, mis ancestros más cercanos, provienen del Sur, de Andalucía. Concretamente de un pueblecito pequeño que se llama Rute y está en la provincia de Córdoba. En cambio yo ya nací en Barcelona, porque mis padres al casarse emigraron de Andalucía, en los tiempos más difíciles del franquismo, buscando un trabajo digno y una vida mejor para mi hermano y para mí.

Mis hijos: Jordi y Nil, que ya son casi dos hombres, también han nacido en Barcelona. Entre nosotros hablamos, indistintamente, catalán y español y nos sentimos profundamente conectados con nuestras raíces del Sur. Aunque mis hijos, como es normal y natural, también se sienten muy de esta hermosa tierra de Cataluña, donde siempre hemos vivido y crecido. Y también yo, por supuesto, pero no por ello dejo de llevar en mi adentro más profundo el Sur.

Y en esta etapa de mi vida, estoy sintiendo que es muy necesario honrar  nuestro origen y  a cada uno de nuestros ancestros. Porque ellos están en nosotros y nosotros vivimos en ellos. Es así de sencillo. Porque el linaje de la sangre permanece poderosamente conectado con nuestro Ser, durante toda una vida o incluso más. Y la tribu de ancestras de mi linaje femenino ha sido sabia y hermosa, como también lo ha sido la de mi papá, cuyo origen como os contaba, está en el mismo pueblecito de Córdoba, Andalucía.

Pues bien una vez os he narrado algo de nuestra historia familiar, vuelvo a recordar lo que quería transmitiros desde un principio esta mañana:

“Todo lo que ahora siembro, florece

Voy a intentar explicarme un poco mejor, para que podáis comprenderme…

Mi abuela y mamá siempre tuvieron una mano mágica con las plantas, así como con los guisos y las cosas del cuidado de la casa y la familia. Pero yo pasé un gran tiempo de mi vida pensando que en “todo eso”,   era un pequeño-gran desastre. Y ahora me doy cuenta, de que para nada es así. Al menos no ahora, porque ya no lo soy. Y siento que es porque ya me están regalando los hermosos dones que “ellas” las de mi tribu de mujeres tienen.

Por eso, ahora ya crecen hermosas mis plantitas y mis “guisos” tampoco están nada mal, para el poco tiempo del que dispongo para hacerlos, ni mi casa está tan desastrosa como en el pasado…

Por otro lado, estoy con un proyecto literario que siento que podrá ayudar y a acompañar en sus procesos a otras personas_ ya os contaré más sobre él en el futuro_ lo que me hace profundamente dichosa.

Así que ahora afirmo y decreto:

“Que todo lo que Siembro con Amor, está empezando a Florecer en mi Vida…”

Tan sólo necesitaba conectar profundamente con el amor hacia mi misma primero y con el respeto y el agradecimiento a las mujeres y hombres de mi linaje o tribu después.

Porque ahora, gracias a cada una de ellas y de ellos; empiezo a ser una escritora como yo soñaba de niña, una mujer con menos máscaras y más honesta conmigo misma y una chamanita en proceso continuo de expansión. En fin, una mujer medicina para mí y para el mundo, que ya aprendió a creer en sí misma y en la fuerza irrefutable del amor hacia uno mismo y todo lo que le precede en esta vida para llegar hasta esa meta. (Aunque seguimos, por supuesto, trabajando día tras día en ello…)

Así que me siento profundamente agradecida por todo y eso es sencillamente lo que quería transmitiros con estas palabras.

Ahora ya debo marcharme, a seguir con mi labor de acompañamiento, pero regresaré y os seguiré contando en las horas más tempranas de la mañana,  que es cuando más me gusta escribiros.

Desde la paz y el inicio de un nuevo día. Eso me gusta y me inspira mucho.

Mientras tanto, os dejo aquí un abrazo grande, floreciente y poderoso, para todos los que asoméis por aquí para leer un ratito esta bitácora de a bordo,  de la ya no “mujer de aire”

Imagen tomada esta mañana al amanecer
por el grupo de Sungazing de Sun Sun Love Barcelona

De esta guerra que os narro….

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Nunca vimos el numen de sus fieles.

Ni les fuimos asfalto. Ni pudimos jamás estrecharles la mano.

Debo aclararos: ¡NO LES PERTENECIMOS!

Más bien malvivimos renegando de ellos

del tuétano hasta el labio y la memoria viviente

en continuo pasado…

Del febril culebreo de sus ciénagos actos

demasiados valientes dieron con la cuneta.

Nosotros perduramos porque son otros tiempos.

No tenemos fusiles.

Ni ostentamos poderes más allá de los gestos, la boca,  la palabra

para asirnos más fuertes al crujir de los versos, sangre de la cuneta.

Es nuestra bala negra o nuestro abecedario.

Os juro por los míos, que los jodidos macabros

hoy nos siguen tachando:

¡De apátridas! ¡de rojos!

Veneno para el germen del pueblo_dicen ellos.

Irreverentes prosaicos, ateos, absurdos inocentes.

Idiotas insumisos con los días contados_dicen ellos.

Nosotros  por nuestro lado les seguimos llamando:

¡Asesinos! ¡Falangistas venéreos!

¡Ministros del infierno,  curas negros!

¡Economistas hambrientos egóicos excelsos

de aquí ordeno y te aplasto!

De esta guerra que os hablo

ya hablaron o callaron mis abuelos

según  fue necesario.

Aunque no os lo parezca perduran ambos bandos.

Los hijos de los hijos_dicen ellos.

Pero hay gente que vive  al margen de que existe.

Normal, aunque increíble.

No hablan de ella jamás en las noticias. Nunca el telediario.

Ni en vallas publicitarias. Ni siquiera el Estado.

Porque en esta guerra fría que ahora os narro:

 nosotros nunca vencimos

y ellos aún no ganaron

Una llamada

mujer-caracola

Hay labios que callan millones de puedos

Cometas que vuelan en sueños hambrientos

Montones de manos ausentes de gesto

Hay palabras que mienten en labios de incendio

Y todas las noches regresan los versos

poemas escritos en horas sin tiempo

Cupidos que lanzan al alma del verso

Tenemos enfrente: rebajas de enero,

tristezas de siempre, caminos tomados a contracorriente

Me cierro los ojos: no quiero ver nada

Me escucho por dentro: no tengo palabras

Tutelo este pecho, aquí nacen mis sueños

Es uno de enero; empieza la prisa

La vida se vive en pequeñas cornisas

Tenemos ciudades que gimen de invierno

Abrazos que duermen sin que los gocemos

Te miro y me miras danzando un silencio

Nos hemos hallado tan cerca del fuego…

Yo creo en la magia, te busco en el facebook

Y ahora te escribo, ahora te leo

Te veo sonriendo en fotos de ensueño…

Dispara mi dedo: te pongo tres likes

¡Y entonces recuerdo:

¡Qué yo no me adapto a estos tiempos modernos!

¡Qué yo no me adapto a estos tiempos modernos!

Nos hemos guiñado con emoticonos

Nos hemos besado con emoticonos

Nos hemos mandado corazones rojos con emoticonos

Leo tus mensajes, palpo tus palabras

No quiero más wsps, no veo tu sonrisa tras esa pantalla…

Seamos reales, seamos sinceros

no empecemos juntos el código morse del tiempo sin gesto

Yo quiero llamarte: seamos auténticos

Yo quiero abrazarte: salgamos del Facebook

Nos hemos hallado tan cerca del fuego

Deseo que me llames, yo también voy a hacerlo

Dejaré de escribirte poemas sin cuerpo

Deseo que digamos “Hola, te recuerdo”

“Te he echado de menos” “Mañana, ¿qué haces? mañana ¿nos vemos?”

¡Llámame!

Porque una llamada tampoco es un riesgo

Una llamada es una llamada

cuando suena el teléfono

y lo que vibra es tu cuerpo

Quiero que me llames, yo también voy a hacerlo

Será recordar que tu voz no es un sueño

Deseo que me llames, que digas mi nombre

porque una llamada en mí solo es:

cuando suena el teléfono y lo que vibra es mi piel

Cuando escucho tu voz y la que vibra soy yo

¡Seamos auténticos!, ¡Seamos sinceros!

Cuéntame tus sueños: volvamos al fuego

Nunca os pedí permiso…

mis hijos
mis hijos

A mis hijos…

Yo quería ser madre sobre todas las cosas y nunca pensé en pediros permiso, hijos míos. Nunca he sabido, si vosotros querías ser hijos. Si acaso os gustaría, llegar a través de mi cuerpo a este lugar llamado “Tierra”.

Nunca me pregunté si vuestro padre y yo, acaso éramos los padres que vosotros debíais tener. Ni cómo os podrías sentir,  por ejemplo, despertando una mañana de Reyes lejos de mí porque vuestro padre y yo, llegó un día, en que ya no pudimos seguir estando juntos hasta lograr veros transformados en hombres. Lo siento, hijos míos. Creedme si os digo, que fue lo necesario.

Hoy al despertar, al sentir vuestra ausencia,  me he dado cuenta de todo esto. Desde entonces: no siempre estamos juntos y no siempre habré sido un buen ejemplo para vosotros.

Yo  deseaba  ser vuestra madre por encima de todas las cosas y ahora que ya sois mayores y podéis comprender todo mucho mejor, ahora, os escribo por fin esta carta.

Ya habéis podido comprobar en vuestras carnes; que en esta tierra hay dicha y en esta tierra también hay llanto. Que a veces duele mucho crecer y abrirse paso en la vida y que no siempre puedo ayudaros, ni daros, tal vez,  todo lo que vosotros consideráis necesario para vosotros. Y lo siento por ello, hijos. Sólo quiero que sepáis que os sigo amando siempre, aunque a veces no podamos llegar a comprendernos y por eso,  acabemos alguna vez, enfadándonos entre nosotros.

Debo deciros que desde que llegasteis aquí; siempre he deseado vuestro bien y a pesar de no haberos preguntado,  si acaso deseabais venir aquí conmigo,  para que yo también creciera en este mundo; no puedo ni imaginar lo que sería estar aquí, en esta Tierra,  sin vosotros. Y por eso, aunque nunca os pedí permiso…

¡Gracias por haber venido,  hijos míos!!

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Jordi y Nil, mis hijos

Dentro del Temazcal, fin de año 2014. Arbucias

imagen de Elisabet Rodríguez
Imagen de Elisabet Rodríguez

Estoy en Arbucias. Es la noche de fin de año y es la primera vez que voy a participar en una ceremonia de Temazcal*.

Estamos todos sentados frente al fuego del Temazcal. Una rueda de mujeres, hombres y niños. También hay un perro con nosotros. 

Ojos de llama en la noche, prendidos por los reflejos del fuego en la oscuridad. Estrellas, sobre la rueda de la noche. Cantos de agua sagrados que inundan el silencio del corazón de la inmensidad. Corazones de fuego, empoderándose en la rueda.

Siento que todos ellos comprenden y aman la fuerza del ascua, de la piedra, del bosque, de la noche y de la inmensidad.

Después de los cantos, entramos en el Temazcal.

Pero mis ojos aún eran de lluvia y mi corazón un frágil navío perforado a punto de naufragar.

Una vez;  yo era una mujer, dentro de esta mujer, que no escuchaba el vientre de la Tierra. Completamente sorda, herida y sin raíz. Dispersa, ante el abismo más ciego de no saber reconocerme: hija del espíritu del aire, del agua, del fuego, de la tierra…

 He sabido que el fuego regresa a ti;  cuando sientes la sangre  fluir en ti conscientemente y el miedo se te empieza a licuar en la oscuridad, mientras el vientre de la Tierra y el chamán que está guiando el Temazcal te sostienen. 

Cuando mi cuerpo de sangre se sienta sobre la tierra y empiezan a entrar las piedras, las abuelas, las ascuas vivientes de la hoguera; siento un calor muy intenso que empieza a abrirse paso en mis pulmones. Me arde cada poro de la piel y los pulmones. Casi no puedo respirar. Igual que un bebé, instantes después de salir del vientre de su madre: no puedo respirar.

Siento una bola inmensa debajo del diafragma. No sé qué es.  Me asfixio. Siento que muero o algo de mí se muere. No sé qué es, no sé que soy. No puedo analizarlo: porque me asfixio. Mis pulmones abiertos,  sólo inhalan el calor del fuego sobre el miedo que estoy sintiendo. Escucho los cantos y los rezos de las mujeres y los hombres bajo el techo del Temazcal. Parece que canten también dentro de mi pecho y  empiezo a olvidar que no puedo respirar y que ni siquiera he podido cantar como ellos.

Y mi pecho, lleno de agua, se desborda. Mis ojos se desbordan.

Tengo una inmensa bola justo en el estómago. No sé qué es. No sé qué soy. No soy, no soy, no soy. Pero mis ojos ya se han hecho a la oscuridad y mis pulmones se van acostumbrando al inmenso calor, dentro del Temazcal.

La lluvia del corazón se licua sobre la tierra.

Tumbada sobre la tierra, mi llanto es mi corazón que vuelve a anhelarse y anhelarme y se llena de sangre con el calor del vapor que desprenden las piedras hechas ascuas, rociadas por el agua.

Ahora sólo escucho el vientre de mi madre milenaria: la Tierra.

No soy.

Soy ella.

Mis lágrimas saben que dentro del Temazcal, soy ella.

Ahora ya no siento ningún temor.

Ahora, puedo cantar con mis hermanos. He regresado al corazón de la tribu.

He vuelto a mi corazón, dentro del Temazcal.

Mi corazón

ahora

es mi fuerza.

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*El Temazcal es un ritual ancestral  procedente de las culturas nativas de américa. Desde la antigüedad, se ha empleado como herramienta de sanación en la medicina tradicional.  Requiere de una laboriosa preparación de la hoguera, en la que se introducen las piedras, que posteriormente serán llevadas al interior del Temazcal por los “hombres de fuego”

En el interior del Temazcal, un guía Temazcalero conduce el ritual.  Cuando los hombres de fuego van entrando las piedras candentes, el guía las sitúa en el interior de un agujero excavado previamente en la tierra y les va rociando agua y alguna planta medicinal.  Se produce un vapor que inunda el interior del Temazcal y eleva la temperatura.

Es una vivencia de crecimiento personal. 

Si deseáis participar en una ceremonia de Temazcal, podéis dirigiros al enlace que os muestro más abajo. Carlos Solrac es el guía que lleva a cabo los rituales y el que prepara y organiza los encuentros.

https://www.facebook.com/groups/temazcalme/

Lo que cuenta…

Imagen de: Dieter Willasch
Imagen de: Dieter Willasch

La primera emoción es lo que cuenta. La canción que me diste, lo que cuenta.

Los ojos de la noche sobre las ramas de mis brazos, contemplando

si escribo que te extraño.

El Creo en la hermosa costumbre de mirar a los ojos con los ojos. Eso, es lo que cuenta.

Lo que vale por mil, lo que no compra nadie. Lo que jamás ningún hombre podrá

vendernos. El corazón, es siempre lo que cuenta.

El fuego sobre el verso y el alma sobre el fuego del poema.

El haberse encontrado y ahora: estar a mil silencios de ti, y que tú no me hables, ni me

extrañes, pero tener aún guardada la canción que me diste.

Lo que cuenta, es lograr la fuerza necesaria para cruzar el tiempo y no arrepentirse

ni del gesto, ni del verso, ni de nada.

No anclarse buscando la palabra verdadera, es lo que cuenta. Creer que las verdades

pueden ser ambiguas. Intuir que la verdad ambarina como el oro, siempre fue el camino

las huellas que dejamos a nuestro paso. Las  que seremos y dejaremos mañana, lo

que cuenta.

Tener tu huella en mí: en mí, también es lo que cuenta. Estar creciendo aún, allí y ahora.

El corazón en la brecha mirando hacia lo humano, lo que cuenta.

Y ser esa insólita promesa que sólo uno mismo reconoce, porque nadie más habría

podido anhelar para uno mismo.

Que la luna te busque y la noche te encuentre y empiece un nuevo día y puedas salir hacia

tu vida para empezar a caminar tus sueños, es lo que cuenta.

Que el frío del invierno no te hiele; ni el pecho, ni la voz, ni la belleza, es lo que cuenta.

Que el corazón sea el terreno del verdadero oficio.

Que el amor sea tu ritmo preferido y el mundo en que vivimos un hogar habitable

por todos, para todos.

Que lo tibio sea limpio y lo  limpio se toque con los dedos.

Que la esperanza sea el ala a la que abrazamos nuestros temor humano.

Que la consciencia sea el destino de todos aquellos que buscamos:

estar dentro, estar fuera, estar vivo. ¡Estar!

Vivir en este instante es lo que cuenta. Una piel sin bandera: en mí,  es lo que cuenta.

Llorar y ser la lágrima, beber y ser el agua. Danzar para vivir.  Y si voy a escribir; reunir

primero el fuego necesario sobre la página en blanco.

Tejer y ser el tejedor de tus sueños, soñar y ser el sueño. Cantar y ser la voz, porque tener

una canción: en mí,  también es lo que cuenta.

Tener una ilusión, es lo que cuenta.

Amar. Vibrar, es lo que cuenta.

¡Feliz y prospero 2015 a todos!!

Ahora sí es Navidad y todo ha sido escrito…

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Final de mi bitácora “Días de Diciembre”, porque ahora sí es Navidad y todo ha sido escrito. Hemos sobrevivido: la niña de la cueva y yo.

Lo confieso. Una vez; hubo un “él” que me dejó y dejó que lo dejara, para siempre, en Diciembre y no hubo más Navidad en dos años.

Pero siempre supe que soy libre. Que el ave, por ser ave: emigra a otro horizonte y no compite. Que las cenizas también son necesarias, porque el fuego lo salva o lo sana todo. El corazón es el fuego. La medicina china, me ha enseñado: el corazón es el Emperador de todos los órganos del cuerpo humano. El Emperador y  al mismo tiempo el Reino. Y por supuesto, el “Shen” o espíritu humano viven en el corazón.

Cada vez que me hieran, volveré a él; mi reino. Volaré, porque yo tengo cometas de emergencia. Volveré a ser la sangre del ave y ya nunca más hablaré  de la “mujer de aire”, porque ella quiso desaparecer detrás de aquel diciembre.

25 de Diciembre. Al fin, ahora Sí es Navidad.

A pesar de que corren tiempos muy difíciles, es Navidad. La vida, a cada instante se proclama competitiva. Los que te quieren, también te hieren. A veces, precisamente, lo hacen porque te muestras más frágil. He tratado de ser fuerte este Diciembre, aun así Diciembre siempre es Diciembre…

Me dicen que mi padre tiene cáncer (que no parece muy grave, pero es cáncer) Me dicen que el hijo de un gran amigo también tiene cáncer (y aún no sabemos hasta qué punto es grave…) Me he mostrado herida y desconcertada, ausente y frágil. He pasado algunas noches apenas sin dormir nada, y  me han vuelto a morder en el mismo sitio de siempre…

Aprendo, que sigo cohabitando en la inocencia. Que creo firmemente en la bondad del corazón humano. Pero ahora la vida es compulsiva y el mundo parece una jauría hasta en lo cotidianamente humano. A veces, nos devoramos los unos a los otros sin sentido. Muerdes: para que no te muerdan.  Nadie valora el daño causado o si era precisamente, “ese”, el momento oportuno. Si justo ese día, era necesario atacar por el miedo a no poder salvar tu propio culo.

Pero yo siempre me salvo. Vivo constatándolo herida, tras herida. Me salvo y aprendo que a fin de cuentas el corazón acaba prefiriendo a los de su linaje. Los que son como él y aman o viven la nobleza  por instinto de supervivencia o por pura cordura.

Volaré cada vez que me hieran. Regresaré de las cenizas y ocuparé de nuevo mi único territorio: el aire y la sangre.

He aprendido a gestionar mis propios duelos. Sigo sin llevar coraza, consciente de que así me van a seguir hiriendo cuando me muestre más frágil.

Pero ahora mírame, porque hoy es Navidad. Mírame y mira también dentro de ti: están haciendo contigo justo lo que quieren…  Querrán separarte de mí, que ya no pertenezcas a los de mi linaje.

Mira dentro de ti, porque ahora es Navidad y el mundo una jauría hasta en lo cotidianamente humano.

Mírate y dime: si vas a atacarme cuando me muestro más frágil.  Y si lo harás solamente, para salvar tu culo. O si lo harás porque yo,  tampoco soy de tu linaje.