Mariposa

Tú me enseñaste a llevarte dentro,

como un verso encendido,

como un hombre del viento

A mí que siempre fui,

mujer de aire

Mariposa

Vivir en un cielo detrás del ocaso

Tener un pincel mago y dibujarlo

Dejar el gris en el ayer… ¡Borrarlo!

Volar de nuevo hacia mi sueño raso
Andar sobre las nubes para besar la aurora

Pedirle a un nuevo Dios y de puntillas

Que traiga hasta el volcán de mis orillas

el sueño que de noche mi voz implora

Ser solo un alma alada

de aire, fuego y agua

ansiar las olas

Sentir las bravas olas del océano

y hundir en él los miedos

para atreverse con todo…

Amar siempre la magia

Vivir en su cadencia

¡Romperle el rostro vil a la indecencia!

Ser mariposa azul y abrir las alas

Latir, tu verdadera esencia

Sentirse una flor blanca entre amapolas

Para aprender a volar, se necesita…

Para aprender a volar, se necesitan raíces antes que alas…

 Un día, aquel que estaba a punto de marcharse vino y me dijo:

“Quiero ser libre y volar…

Y sé, que para poder a hacerlo… Se necesita un ángel o una mujer de aire.

Pero hay que darles algo a cambio y yo, aún no tengo nada que ofrecer”


Entonces me dio un beso y se marchó. Tan solo se giró, cuando empecé a gritarle:

Para aprender a volar, primero necesitas: ¡Tener raíces!

Saber de dónde vienes y a dónde quieres llegar.

Y amar tu libertad. Ansiar tu libertad. Buscar tu libertad…

Para poder construirla al detalle, como un mago en el aire.

Soñarla grande y rauda. Latirla, lucharla…

y ¡Vivirla! 

¡Gozar tu libertad para salvarla!

Para aprender a volar, necesitas también de tu palabra.

Hacer del corazón el verbo y el oficio.

Y tener un sueño a cuerpo abierto, que resista contigo el minutero…

Un sueño que te dibuje a ti mismo, que te derrame el anhelo entre la piel y la sangre.

Para aprender a volar debes ansiar:

Ser y no ser de nada, ni de nadie…

¡ Ser, simplemente y vivir!

¡ Ser y apalabrarte!

Gritar muy fuerte contra el viento: ¡Soy del aire…! 

Y ser aire y volar sin detenerte, sin tener patria propia,

sin dormirte en la aurora, sin cohibir tu horizonte.

Sentir tus alas contra el viento del Norte, sanando todo cuanto Eres…

Tu esencia, tu linaje, hallar la fuerza y el don de tus raíces…

Amarte y bendecirte.

Y después, si es un día quieres…

Regresas a mi casa, sin techo ni paredes. 

Y dejas que tu amor sea libre y del sueño que se vive,

que sea un gran guerrero y nos pelee, ya sin egos, ni temores.

Que atrinchere su verbo en nuestras noches del hambre.

Que conozca el insomnio por su nombre y resuma en el tiempo sus razones… 


Que te haga vivirte y vivirme

aprendiendo a vibrar lo que somos

Que se asome a tu brillo y se nombre leyenda

en tus ojos de infancia o en mi risa del agua

Que me obligue y te obligue a doblarnos ante él

¡Qué no pueda culparnos de errores cometidos!

Que libere los cinco sentidos y logre Re-Inventar-Nos

Bajar a los infiernos si hace falta…

Volcarse hacia el abismo para domar

las bestias y las sombras

Desvestir una a una la herida,

sentirse en la marea de la vida,

amando, verde corazón de jungla viva

Ser el chamán y la selva

Y amar en esta Tierra, para volar desnudos…

¡Amar, para Volar!


Puesta de sol en Jaislmair, en Rajasthan


Le pedí demasiado… Me dijo un «¡Hasta siempre!» Giró su rostro y se marchó.

Lo fui perdiendo en la distancia…

Y entonces me quedé, viviendo alada en mi sueño… 

No sé, ni cuanto tiempo transcurrió.

Tal vez pasaron décadas, tal vez vidas enteras…

Pero un día, por fin… volví a saber de él.

Se había hecho un gran guerrero. ¡Abrió su corazón-desnudo, al Sol!

Bebió de sus nostalgias. ¡Se izó a la mar!

Le dio la sal de sus lágrimas, la fe de sus palabras.

¡Volooooó!

Dejó una línea de azul insostenible, quebrando el horizonte.       

Quiso insolarse a cielo abierto; soñarse en el delirio, 

saber que estaba vivo, latiendo con su sueño corriendo por la sangre.

Iba desnudo como un Ícaro, volando bajo un Sol de medianoche.

¡Se derritió!

Y, al fin se construyó… Como un Ave de Luz que había aprendido a amarse…

Pudo encontrarse y encontrarme: 

en otro nuevo mundo, en otro inmenso océano…

¡Entre Venus y el Sueño del Aire!

Pudo volver y redimirnos.

Decirme a grito limpio y con la mano abierta sobre el pecho:  

¡Qué ya era el nuevo sueño para el hombre! 

Entonces, yo… ¡Temblé!

¡Me hice tan pequeña entre sus brazos, que mi amor fue un gigante!

Mi corazón tuvo vértigo, por un momento eterno…

¡Volvió a temer el dolor!

Pero ya no había razón para el temor. Ya no.

Porque él, había aprendido a hacer su corazón de vivo fuego…

¡Como un hombre del viento, como un hijo de Orión!


Se amó. Me amó. Nos redimimos. Pudo creer en él mismo y en mí… 

Pudo sentir que era Aire, era Fuego, era Agua, era Tierra, era Libre, era Dios…

Como yo misma lo fui.

मै तुम्हे हमेशा प्यार करूंगा

Pudo sonreírme y sentir. Mirarme y desnudarse para mostrar sus alas. 

Jugar a ser mi espejo eternamente, ahora que tenía la cosa más hermosa que ofrecerme :  

el don para sumar las propias Libertades

la fe para poder:

recomenzar el Aire



Imagen de Santa Batuhtina-Banga, en Pintarest 

Me estoy acostumbrando a ver nacer el sol

Amanecer desde el terrado de mi edificio, en el Guinardó.

Me estoy acostumbrando a ver nacer el Sol.

A contemplarlo en esa hora mágica en la que sé:

que su amor es alto y suave

y sus rayos ultravioletas no dañarán mi visión.

Imagen de Jaguar de Noelia Acuña, en Pintarest

Soy un Jaguar frente al Sol,

una guerrera alada buscando la libertad.

Soy un Delfín bajo el Sol,

vengo de las Pléyades y el Sol conecta mi luz a la de mis estrellas madres.

Soy una Paloma que vuela bajo el Sol,

un Ave-Mar de paz, buscando la hermandad de otras bondades.

Soy un alma tan vieja cuando me miro en el Sol,

que sé que mi corazón, en él se funde y se eleva

llevándome a la edad de otras edades.

Y ahí ya solo Soy…

¡Naturaleza viva!

Y soy

La madre Andina, la diosa India,

la sacerdotisa Hebrea.

El aire, el agua, la madera, la tierra

El fuego y la Chamana, Soy.

Soy un sueño viviendo

entre el Cielo y la Tierra.

Y en cada amanecer,

yo solo espero Ser bajo el Sol…

El mar y sus mareas.

La luz de mis ancestros

corriendo por mis venas.

Errante, un poema

¿Mi corazón desprendido

volviendo a unirse a la rama?

Por mis sueños sigo errante.

Mañana, el rocío

borrará todo lo escrito.

Después, solo silencio y lluvia.

Cuecen los ojos,

las horas caen como lágrimas…

Amor de jungla.

Imagen de Antje Hoffman, “I like it” en Pintarest

Días, que vives

en soledad de lluvia

y bosques…

Noches en que no ríes, ni lloras, ni engendras.
Solo resistes heroica, una vez más…
El paso del tiempo entre los árboles.

Mi corazón es de fuego
y no de jungla, ni de selva.

Y mi camino, ahora está:

entre el Aire y la Tierra.
No en una playa desierta,
ni en la niñez que te ahonda.

Imagen de Silvina Bergé, Mágico en Pintarest

Cuando una mujer de aire se va…

Tu soledad,

vive en el Alba.

Imagen de la red

Luna llena de wesak…Me lo dijo un pajarito ;)



“Me lo dijo un pajarito” Imagen obtenida en la red

¿No recuerdas, cuando alguien te dijo al oído

que la vida era un juego?

Que el amor era el sexto sentido

Que nacías con cinco y dos manos

Dos orejas, un bello par de ojos

Tan solo una nariz en medio de tu rostro

La boca, puerta del verbo

Un corazón rojo y llenísimo de sangre

recién inaugurado para tu nueva vida

Dos piernas, dos rodillas,

Un pecho, jardín de brisas

Un vientre almidonado

Hijo del Sol y del Agua

Y un alma tan blanca y tan sencilla

dispuesta a cabalgar

la luz de tu camino

Imagen que tomé en la ciudad de Split, en las islas Dálmatas, Croacia

Pero quién te iba a decir

Que un día… Olvidarías la clave en Sol de todo:

Que el Amor es el principio universal del Cosmos

Y que fuiste tú, hijo y viajero del tiempo

Quien decidió entrar al ruedo…

Al juego de la vida y del amor

en este Planeta Escuela

Para aprender la lección

Intentando una

Y otra

Y otra

Y otra vez

Construirte y ser:

¡Humano!

Salir del ruido mental

para empezar a:

¡Vivir, Amar, Gozar!

Tu propia libertad

*Hoy que es Luna de Wesak, vengo a contarte esto pues a mí

me lo dijo al oído un pajarito 😉

TéCanela ft. El Jose – Mi yo cabrón (acústicos SdMA)

Fase_0_ día 5_ avui Un poema en català

Aquest video me’l van enviar
i em va agradar molt,
però desconec l’autor

Sovint…

Tinc un racó a on desperta somio.
No es gran, ni petit, ni luxós
ni tan sols es un lloc a on pugui
passar-me tantes hores com voldria.
Es només un trosset petit d’aquest mon
que em porta alegries
i m’agrada sentir quan el miro de nit:
“Això també es casa meva…
Aquí hi son les meves ales
les meves paraules
els meus poemes
els dels altres”

Després:
ja tanco el temps
d’aquesta pantalla.
Em poso el pijama, badallo una mica, em rento les dents,
i petonejo als nens que ja dormen.

Me’n vaig al meu llit,
i em tapo fins al nas perquè soc així
de fredolica.

Llavors acloco els ulls,
somric i en dic a mi mateixa:

Ara, sí! Ara sí, que seré
el que somio desperta

Imagen de Teresa Salvador, “Fábulas” en Flickr

A menudo…

Frecuento un lugar donde sueño despierta.
No es pequeño ni grande, ni lujoso siquiera.
Sé, que no puedo pasar  tantas horas en él 
como a mí me gustaría

Es tan solo un pedazo de mundo chiquito
que me aporta alegrías. 
Me gusta sentir
si lo miro de noche:
“También esta es mi casa.
Aquí tengo mis alas, 
mis palabras, mis poemas,
los de otros”

Después
ya cierro el tiempo 
de esta pantalla.
Me pongo el pijama,
bostezo, me lavo los dientes
y beso a mis hijos
que están ya dormidos.
Me voy a la cama
y me cubro hasta las orejas

porque soy así de friolera.

Entonces, cierro los ojos. Sonrío y me digo a mí misma:

Ahora sí!

Ahora sí, que seré 
lo que sueño despierta

Fase 0_ Día 3_UTODÍAS

Imagen del amanecer tomada desde el terrado de mi edificio

Cuando las ciudades resuelvan su emergencia
Cuando el camino sea un páramo de Sol
Cuando los gobernantes desdoblen sus cadenas
y los “Reidores” se borren de sus risas
Cuando la justicia se ensanche 
y abogue simplemente 
por los nadies desnudos de este siglo
(por nosotros…)

Cuando el Hombre se sume a cada Pueblo
y los Pueblos se amolden a cada Libertad
Cuando las islas se besen y los mundos se rocen 
y cedan las fronteras y comulguen

“Islas que se besan”, imagen tomada de Pintarest

Cuando los versos regresen para intentar la Osadía
y el poema sea Voz para la sed de la Tierra 
                         (y no ombligo para el hombre que lo crea)
Cuando los vientos suavicen las ciudades
y dignifiquen sus dones los países
Cuando recojan sus lágrimas y rimas
y se canten gloriosos sus tesoros
en una misma canción
…en una misma canción…

Cuando las religiones no sean vanos cofres
y los que las avalan resuelvan sus errores
Cuando los niños no lloren
por la falta del gesto y de la mano 
y las bocas no mueran por el hambre
… y las bocas no mueran por el hambre
¡Hombre!

Cuando las lenguas no impidan el lenguaje
y las palabras más francas se lleven en la Voz del Corazón
Cuando el Emperador* sea Uno
y el Corazón se haga Oficio y Emergencia
Cuando la vida atesore su Valor
Cuando despierte la Luz de lo que fuimos
Cuando resuelva el destino su Elección

Lámina de Sarai Llamas “Flowers in my heart”

En Medicina Tradicional China, se contempla al corazón como “Emperador” de todos los órganos del cuerpo humano. Porque es el corazón él que rige, verdaderamente, la vida y el estar en ella. Es el que mantiene vivo y despierto al espíritu humano, llamado en MTC el “Shen”. 

Por todo esto, el corazón, debería ser el camino y el lugar desde el que conectar con los pasos que debemos dar sobre la tierra y con nuestro verdadero “oficio” o misión en ella…

Ludovico Einaudi And Ballake Sissoko – Mali Sajio

Fase 0_ Día 2_ Perdidos en el tiempo

Imagen1 tomada por David Ruiz de Gopegui, Ojos pirenaicos

Imagen 2 de la Palma, la Isla bonita, tomada en Enero de 2019 en un viaje maravilloso que hice a la isla

Recuerdo nuestro primer viaje al pasado. Habíamos estado muchas horas metidos en la máquina del tiempo.

Al fin habíamos llegado a algún lugar. Algo debía haber fallado en nuestros cálculos, porque no supimos exactamente dónde estábamos cuando empezamos a ver todo aquello a nuestro alrededor.

Una exuberante vegetación lo envolvía todo. Inhóspitos senderos se abrían camino entre los árboles, frente a nuestros ojos. Empezamos a caminar, dejando la máquina del tiempo atrás, sumergiéndonos de lleno en las entrañas de aquella jungla maravillosa. Sentíamos un calor sofocante, el grado de humedad era muy elevado y nos traía envuelto en el aire denso, fragancias a flores exóticas y a frutos tropicales.

No llevábamos guía con nosotros, estábamos completamente solos en aquel mundo que se parecía tantísimo a cualquier imagen de la selva amazónica que pudiésemos haber visto en un documental.

Era un lugar de maravillosas cataratas de colores, precipitándose sobre lagos cristalinos que reflejaban sus tonos. Pensamos que debían ser aguas sulfurosas, procedentes de antiguos volcanes.

Cascada de colores en el barranco de las Angustias, isla de la Palma

Un río muy caudaloso regaba ruidosamente el corazón de aquel paraíso. Era un lugar hermosísimo. De repente, nos vimos acorralados. Ya estaba oscureciendo, pero aun así pudimos ver sus rostros oscuros y aquellas flechas apuntándonos a escasos metros de nosotros. Levantamos las manos, sin atrevernos a mover ni un solo músculo más.

Parecía un pueblo primitivo, una civilización extraña o perdida que vivía en aquel rincón de la jungla ajeno completamente al resto del mundo.

Nos habíamos transportado dos mil años atrás en los arcanos de la historia del hombre, a aquel lugar tan inhóspito como hermoso . Lo habitaban unos humanos menudos que iban semidesnudos y nos miraban con los rostros perplejos, mientras seguían sosteniendo sus arcos alzados ante nosotros.

Dos de ellos se acercaron sigilosamente. Nos husmearon. Olisquearon nuestras ropas y tocaron extrañados nuestros blancos rostros con la yema de sus dedos. Empezaron a reírse, mientras nos seguían observando. Todos bajaron entonces los arcos. Debieron decidir que no representábamos una amenaza para ellos, porque nos llevaron a su aldea y nos dieron comida hasta que nos saciamos. Estábamos tan exhaustos que nos quedamos dormidos enseguida, conscientes de que ya no corríamos ningún peligro.

Convivimos unos días más con ellos; dormimos junto a sus hijos en el interior de sus endebles cabañas de paja, nos bañamos en los lagos también desnudos como ellos.

No podían parar de reír al ver nuestros blancos cuerpos dorándose bajo el sol. Los vimos pintarse el cuerpo con tintes vegetales rojizos y celebrar algo que nosotros no llegamos a comprender, danzando frente a una hoguera. Aun así, dejamos que nos pintaran la piel y contemplamos en silencio su rito.

Recuerdo que no necesitábamos palabras ni lenguaje alguno para comunicarnos con ellos. Parecía que leían nuestros pensamientos y que, sencillamente, querían ofrecernos todo lo que tenían porque éramos sus primeros huéspedes. Intuimos que podían “leer” en nosotros que éramos una simple proyección de su propio futuro.

Aprendimos mucho en aquel viaje al pasado. Nos habíamos hecho mucho más livianos. Porque allí no existían agendas, ni asuntos pendientes que ir tachando en una lista interminable a lo largo del día. Las horas transcurrían sencillamente, entre la frondosidad de un mundo verde y sin prisas. Aun así, pudimos apreciar que era una época de lucha, de instintos de supervivencia; trabajando de sol a sol las tierras, cultivando los frutos, las plantas medicinales, viajando por el río en aquellas sencillas canoas, en busca de nuevos horizontes donde poder asentarse.

Llegaba el momento de partir. Así que, tras despedirnos de ellos, subimos de nuevo a nuestra máquina del tiempo y en un largo viaje de retorno llegamos otra vez hasta el presente.

Nuestro artilugio del tiempo había sido simplemente un pequeño aeroplano, que nos había transportado de un salto a la prehistoria en un vuelo que habíamos tomado en Ecuador y que por un mal cálculo nos había hecho aterrizar muy cerca del corazón de la selva amazónica brasileña.

Aquellos hombres menudos, vivieron en nuestra memoria durante muchísimo tiempo. Aun así, seguimos, sin darnos apenas cuenta, anotando nuestras vidas en una agenda, mientras ellos debían seguir allí, perdidos en el tiempo.

Construyendo con sus pequeñas manos:

la historia de la humanidad.

Sonido de agua y pájaros, estudiar, meditar, mente en blanco, pensar, sonidos relajantes