Día: 25 abril, 2020

¡Quédate en casa! Día 41_ La escuela de la vida

Recordé también, después de mucho esfuerzo, aquel momento en que cuando yo le había preguntado acerca del mundo de los sueños, por qué yo soñaba tanto y si eso era bueno y conveniente, sí estaba bien soñar…
Una sonrisa inmensa se había apoderado de su rostro y sus ojos se habían empezado a iluminar, mientras dibujaba en la pizarra un inmenso arco iris y unos niños que estaban jugando por delante de él, en un gran prado. Y detrás del arco iris, esos niños eran ya hombres, pero con las mismas caras de los niños que estaban jugando por delante del arcoíris.