Día: 26 diciembre, 2014

Somos, literatura cero…

A punto de licuar el calendario, haces balance de cuentas y regresa de nuevo la misma eterna canción… Amor, conato, principio de acción o fuego… Soledad. Llevas en las venas, la sed de un hombre en guerra. La infancia, de un millón de lágrimas. Otras te dirían: “Llevas, la tez de un hombre triste” y te dibujarían sonrisas y después, cerrarían los ojos para darte un beso. Pero yo ya solo miro debajo de los rostros y si alguna vez nos diésemos un beso, abriría lentamente los párpados porque querría saber si tú, alguna vez, te ofreces al amor con los ojos abiertos.